La sonrisa interior
Una práctica taoísta breve para dar calor a los órganos y ablandar el cuerpo antes de dormir o después de un día largo.
Intención
La sonrisa interior es una de las prácticas base del trabajo taoísta con la energía. Usa una atención suave y una sonrisa apenas insinuada para llevar calma a los órganos donde se acumula el desgaste del día. En el mapa taoísta, cada órgano guarda un estado de ánimo, no solo una función. No estás arreglando nada. Estás dejando que el calor ablande lo que se puso tenso. Tómala como una puerta de entrada: una manera de dejar el cuerpo en calma antes de pedirle cualquier otra cosa.
Empiece cuando se sienta listo
Una fase a la vez, con temporizadores.
La sonrisa interior
Asentarse
Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el piso. Ojos suaves, mandíbula floja, la lengua apoyada apenas en el paladar. Toma tres respiraciones lentas hacia el vientre. En cada exhalación, deja caer los hombros un poco más.
Encender la sonrisa
Deja que una sonrisa tibia, apenas insinuada, se extienda por tu cara. Es hacia adentro, no para que nadie la vea. Siente cómo afloja el borde de los ojos, las mejillas, la lengua. Deja que ese calor se junte al fondo de la garganta. Fíjate si la sonrisa te cambia la respiración antes de seguir.
Enviar la sonrisa hacia adentro
Lleva la sonrisa detrás del esternón, hasta el corazón. Seis respiraciones lentas ahí. Fíjate si la impaciencia o la ternura se aflojan. Después a los pulmones: seis respiraciones, como si soltaras el peso del día. Hígado, bajo las costillas del lado derecho: seis respiraciones, dejando que baje la tensión que venías guardando. Riñones, abajo en la espalda: seis respiraciones, dejando que se ablande el miedo o el estado de alerta. Estómago y bazo, del lado izquierdo del vientre: seis respiraciones. Por último el bajo vientre: seis respiraciones, con el calor juntándose detrás del ombligo. Quédate con la sensación, no con la imagen.
Recoger y cerrar
Apoya las dos palmas en el bajo vientre. Seis rondas de respiración lenta en el vientre, como si guardaras ahí el calor. En la última exhalación, nombra una cosa pequeña que quieras llevarte al resto del día.
Después del ritual
- Toma un vaso de agua.
- No revises el teléfono en los próximos diez minutos.
- Fíjate si tus hombros están más bajos que cuando empezaste.
Inspirado en: Mantak Chia, energía sexual taoísta y linaje Healing Tao.
Solo para ti
Ajusta este ritual
Cuéntanos qué lo haría resonar más, y lo reescribiremos solo para ti.
¿Qué te haría difícil hacerlo? ¿Qué otras cosas te gustaría incluir?
Guías
- Cómo reconectar con tu pareja después de tener un bebé No están rotos, están reorganizados. Cómo volver a encontrarse en piezas de cinco minutos, por qué el tacto se volvió complicado, y qué hacer cuando uno está saturado de contacto y el otro hambriento.
- Un ritual para la noche antes de tu boda La última noche del antes merece más que logística y nervios. Una versión para parejas que la pasan juntas, otra para las que la pasan separadas, y una manera de cerrar el capítulo que dejan.
- Una práctica de intimidad en solitario para principiantes Tiempo a solas con tu propio cuerpo y tu atención, construido como práctica en vez de dejado al azar. Qué es, qué no es, y una manera amable de empezar esta noche en quince minutos.
Estás llegando temprano
Tus comentarios dan forma a Liminal
Liminal todavía está empezando, y saber qué resonó (y qué no) nos ayuda de verdad a crecer. También mejora los próximos rituales que creamos.
Comparte qué resonó