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En solitario Principiante Taoísta 13 min

La sonrisa interior

Una práctica taoísta breve para dar calor a los órganos y ablandar el cuerpo antes de dormir o después de un día largo.

Intención

La sonrisa interior es una de las prácticas base del trabajo taoísta con la energía. Usa una atención suave y una sonrisa apenas insinuada para llevar calma a los órganos donde se acumula el desgaste del día. En el mapa taoísta, cada órgano guarda un estado de ánimo, no solo una función. No estás arreglando nada. Estás dejando que el calor ablande lo que se puso tenso. Tómala como una puerta de entrada: una manera de dejar el cuerpo en calma antes de pedirle cualquier otra cosa.

Empiece cuando se sienta listo

Una fase a la vez, con temporizadores.

La sonrisa interior

2 min

Asentarse

Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el piso. Ojos suaves, mandíbula floja, la lengua apoyada apenas en el paladar. Toma tres respiraciones lentas hacia el vientre. En cada exhalación, deja caer los hombros un poco más.

2 min

Encender la sonrisa

Deja que una sonrisa tibia, apenas insinuada, se extienda por tu cara. Es hacia adentro, no para que nadie la vea. Siente cómo afloja el borde de los ojos, las mejillas, la lengua. Deja que ese calor se junte al fondo de la garganta. Fíjate si la sonrisa te cambia la respiración antes de seguir.

7 min

Enviar la sonrisa hacia adentro

Lleva la sonrisa detrás del esternón, hasta el corazón. Seis respiraciones lentas ahí. Fíjate si la impaciencia o la ternura se aflojan. Después a los pulmones: seis respiraciones, como si soltaras el peso del día. Hígado, bajo las costillas del lado derecho: seis respiraciones, dejando que baje la tensión que venías guardando. Riñones, abajo en la espalda: seis respiraciones, dejando que se ablande el miedo o el estado de alerta. Estómago y bazo, del lado izquierdo del vientre: seis respiraciones. Por último el bajo vientre: seis respiraciones, con el calor juntándose detrás del ombligo. Quédate con la sensación, no con la imagen.

2 min

Recoger y cerrar

Apoya las dos palmas en el bajo vientre. Seis rondas de respiración lenta en el vientre, como si guardaras ahí el calor. En la última exhalación, nombra una cosa pequeña que quieras llevarte al resto del día.

Después del ritual

  • Toma un vaso de agua.
  • No revises el teléfono en los próximos diez minutos.
  • Fíjate si tus hombros están más bajos que cuando empezaste.

Inspirado en: Mantak Chia, energía sexual taoísta y linaje Healing Tao.

Solo para ti

Ajusta este ritual

Cuéntanos qué lo haría resonar más, y lo reescribiremos solo para ti.

¿Qué te haría difícil hacerlo? ¿Qué otras cosas te gustaría incluir?

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